ÁREAS DE INTERVENCIÓN 2007: TRABAJO INFANTIL
Metodología Integral de Intervención Familiar
El Programa ProNiño considera a la familia como sujeto de intervención, realizando un trabajo socio educativo con la misma. Es así que dentro del proceso de intervención se incluye una be ca económica como forma de compensar el ingreso generado por el niño, niña o adolescente en situación de trabajo infantil. Al mismo tiempo intenta fortalecer al núcleo familiar para posibilitar las diferentes estrategias de promoción de todos los integrantes.
Dentro de esta metodología de intervención, en un primer momento se contacta a la familia a través de derivaciones realizadas desde las escuelas, desde proyectos de Gurises Unidos y de las diferentes redes sociales y comunitarias que operan en las zonas de influencia del proyecto. Una vez establecidos los contactos, se inicia una etapa de diagnóstico en la que se evalúa la pertinencia de la integración de la misma en función de un perfil de ingreso elaborado previamente por el equipo técnico de Gurises .
En una instancia posterior, se desarrollan entrevistas con todo el núcleo familiar de manera de establecer un vínculo con los diferentes integrantes del mismo. A partir de este momento se genera un Acuerdo Educativo Familiar, en donde aparecen por un lado, aquellas metas y acciones que emergen de los intereses y necesidades de cada familia y, por otro, en base a éstas, las acciones que se desarrollarán desde el proyecto. Si bien las metas y acciones que se propongan las familias dependerán de la realidad de cada una de ellas, hay ciertos compromisos que le son comunes a todas, como la erradicación del trabajo infantil, la integración y permanencia en el sistema educativo formal y el acceso a los servicios básicos para la infancia y la familia. Este acuerdo es firmado por todos los integrantes del núcleo familiar y el equipo técnico de ProNiño.
A partir de los acuerdos generados se inicia una intervención en distintas modalidades. Por un lado, se apuesta a trabajar en la dimensión familiar. Se mantienen reuniones periódicas con los referentes adultos en forma individual, y se desarrolla con ellos un dispositivo grupal en donde se discuten temas que hacen a su realidad cotidiana, se intercambian experiencias personales y se realizan talleres temáticos variados en función de las demandas del grupo. Estas reuniones tienen una frecuencia quincenal y se llevan adelante en cada comunidad. A la vez se desarrollan actividades tanto con niños y niñas como con adolescentes, que abarcan áreas como el apoyo socio pedagógico, la recreación, los deportes, entre otros.
Una tercera línea de intervención apuesta a la comunidad como agente dinamizador para la inclusión de estas familias en su protagonismo como integrantes de un espacio social y participativo.
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